La elección de la especie de madera para muros acanalados y superficies continuas de gran escala no es únicamente una decisión de paleta de color, sino de comportamiento dimensional a largo plazo.
1. Dureza Janka y Resistencia al Impacto
El Roble Blanco Americano posee un índice Janka aproximado de 1,360 lbf, lo que lo convierte en una madera sumamente densa y resistente a ralladuras en zonas de alto tráfico residencial o comercial. Por su parte, el Nogal Americano (Juglans nigra) registra cerca de 1,010 lbf; una firmeza excelente para revestimientos verticales donde prime el lujo visual y la calidez del grano de tono sobrio.
2. Estabilidad ante Cambios de Humedad Relativa
En proyectos con grandes alturas o páneles de piso a techo, la tasa de contracción volumétrica es decisiva. El Nogal destaca por una tasa volumétrica de contracción excepcionalmente baja del 10.2%, ofreciendo una estabilidad superior en proyectos expuestos a variaciones térmicas moderadas.